
na
de cada dos personas tiene problemas de caspa. Esta descamación
fina, pruriginosa y que no se encuentra adherida al cuero cabelludo
hace que literalmente media humanidad ande de cabeza buscando
alguna solución.
La doctora
Rosalía Coelho, dermatóloga de Clínica Alemana
de Santiago, explica que la caspa o dermatitis seborreica es una
alteración glandular que se presenta por una predisposición
genética y por motivos hormonales, los que se asocian con
la presencia del hongo Pityrosporum Ovale.
Añade
que esta enfermedad se origina durante tres ciclos vitales. “En
una primera etapa se puede producir en los recién nacidos,
ya que tienen una predisposición a formar dermatitis en
función de la hormona materna. Otro periodo importante
es entre los 18 y los 40 años y, finalmente, reaparece
un brote en el adulto mayor”.
Sobre este
mismo punto, la doctora destaca que esta afección es más
frecuente en el otoño y el invierno. En estas estaciones
hay humedad, por lo que las glándulas producen una mayor
cantidad de seborrea que hace lucir el pelo más opaco y
sin vida.
La doctora
Rosalía Coelho resalta que el estrés también
afecta la producción de caspa. “Cuando una persona
está nerviosa libera adrenalina. Ésta actúa
como aceleradora de todas las funciones del organismo, y por este
motivo, logra que se alteren también las glándulas
que producen seborrea”, asegura.
¿Cuáles
son los tratamientos?
La doctora explica que se debe utilizar un shampoo que sea de
piritionato de zinc, de octopirox o de ketoconazol, cuyos componentes
debilitan los hongos y le dan más brillo al cabello.
Para atenuar
las consecuencias de este problema también es importante
incorporar nuevos hábitos en la rutina diaria. En este
sentido es importante disminuir el uso de productos químicos
irritantes –como el gel y la laca-, no mojar el pelo de
forma permanente con el peinado y siempre secar bien la raíz.
Asimismo, se debe tener una dieta balanceada.
La dermatóloga
advierte que cada individuo debe limpiar su pelo de acuerdo a
la etapa de la vida en la que se encuentre y al problema que presente
en el cuero cabelludo. “Cuando una persona tiene 15 o 18
años necesita un lavado más frecuente por las propias
características de su pelo (incluso todos los días,
si es necesario). Distinto es el caso de alguien con más
de 50 años”.