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invierno se acerca y viene acompañado de los molestos y
dolorosos sabañones o eritemas pernios, que afectan los
dedos de las manos y los pies.
En sus inicios,
la zona afectada palidece y luego se produce un enrojecimiento
junto con una sensación de frío. Luego causan picazón
y dolor, y la lesión toma un color violáceo. Incluso
en casos más graves, se originan ampollas y heridas que
pueden infectarse.
Los sabañones
se originan cuando los vasos sanguíneos superficiales de
la piel se estrechan excesivamente, lo que provoca una mala circulación
de la sangre. El doctor Winston Martínez, dermatólogo
de Clínica Alemana de Santiago, explica que se presentan
generalmente en invierno debido a que el frío y la humedad
desencadenan vasoconstricción en vasos sanguíneos
periféricos o distales. Sin embargo, su aparición
no es inmediata sino que surgen 24 o 36 horas después de
haberse expuesto a bajas temperaturas y humedad.
Aunque
lo más frecuente es que esta enfermedad se concentre en
manos y pies, también es posible que se produzca en zonas
como nariz, orejas, rodillas, tobillos y cuero cabelludo, entre
otras. El especialista explica que esto ocurre porque se trata
de zonas con circulaciones terminales, es decir, donde se acaba
la irrigación sanguínea.
Esta afección
suele presentarse con más frecuencia en niños, jóvenes,
mujeres y, en general, en personas que tienen una mayor predisposición
a desarrollarla. También influye de forma directa la vestimenta
y calzado que se utilice. “Antes las niñas se vestían
con falda, hoy se usan más pantalones, por lo tanto, ya
no se ven tantos casos de sabañones en tobillos o rodillas”,
afirma el especialista. También recomienda utilizar zapatos
de cuero, en vez de sintéticos o de goma, porque estos
últimos favorecen la humedad.
En condiciones
normales, esta enfermedad no suele durar más de cuatro
semanas para desaparecer espontáneamente en primavera,
cuando el frío disminuye. Los sabañones se tratan
principalmente con medicamentos vasodilatadores y antipruriginosos
para evitar la picazón. También se aconseja utilizar
cremas antiinflamatorias y lubricantes. En el caso de que haya
ampollas o heridas, se recetan antibióticos para atacar
la infección.
¿La
aparición de sabañones puede ser indicador de otra
enfermedad?
La
predisposición que tienen ciertas personas a desarrollar
esta patología, podría estar asociada a una enfermedad
autoinmune, por lo que hay que estar alerta. Estudios demuestran
que existe la posibilidad de que los sabañones precedan
o se presenten después de un lupus eritematoso sistémico
o un lupus discoide crónico. Por lo tanto, es importante
que si la persona tiene sabañones con frecuencia consulte
al médico para descartar este riesgo.