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cadera más arriba que la otra, un hombro más levantado
o una parte de la columna que sobresale en la espalda, son algunas
de las pistas que pueden llevar a los padres a percibir que sus
hijos tienen escoliosis, una desviación lateral de la columna
que va acompañada de una rotación de las vértebras
de la zona afectada.
Dentro de las deformidades de la columna, esta patología
es la más frecuente y aparece en cualquier etapa de la
vida. Sin embargo, lo más común es que se produzca
en la adolescencia en personas con cierta predisposición
a desarrollarla.
El doctor
Ignacio Dockendorff, traumatólogo de Clínica Alemana
de Santiago, explica que aunque aún no se conocen exactamente
sus causas, se sabe que existe un factor genético importante
relacionado con alteraciones de la integración de los factores
de equilibrio en el cerebro.
¿Cómo
pueden influir las malas posturas en la formación de la
escoliosis?
- Las posiciones no son determinantes para el desarrollo de esta
enfermedad. Si las malas posturas fueran generadoras de escoliosis,
el 100% de la población estaría enfermo, porque
prácticamente nadie mantiene una postura adecuada las 24
horas del día.
Generalmente
esta patología se detecta en la niñez o adolescencia
porque es en estas etapas cuando se hacen más evidentes
las deformaciones en la espalda. “Los adolescentes no se
muestran desnudos delante de sus padres, por lo tanto, ellos no
se dan cuenta lo desviada que pueden tener la columna y como esto
no produce dolor, muchas veces pasa bastante tiempo antes de percibir
que se padece la enfermedad”, comenta el traumatólogo.
¿Qué
efectos negativos puede tener en la calidad de vida?
- En la mayoría de los casos, la escoliosis sólo
compromete el aspecto estético, ya que una silueta poco
simétrica puede afectar psicológicamente al individuo,
sobre todo a las mujeres que son las más perjudicadas.
Sin
embargo, hay casos en que tiene consecuencias mucho más
serias. Por ejemplo, cuando se presenta antes de los tres años
(escoliosis idiopática infantil) puede ser tan grave que
los pacientes sufren insuficiencia respiratoria y mueren antes
de los 20 años.
“También se ha visto que cuando la escoliosis se
da a nivel de la cintura con una rotación vertebral importante,
provoca molestias y dolores intensos en el adulto mayor, por lo
tanto, es fundamental tratarlas precozmente”, recomienda
el especialista.
Un examen
clínico y radiografías permiten determinar el grado
de desviación de la columna. En pacientes menores de 12
años con una deformación leve, el principal tratamiento
es la utilización de un corsé, el cual puede evitar
que el problema se agrave e, incluso en algunos casos, devolver
a la columna su forma original. Cuando la escoliosis es detectada
en adolescentes mayores, esta alternativa no tiene un buen resultado.
En estos casos el especialista debe decidir si la deformidad es
lo suficientemente considerable como para realizar una cirugía
que corrija el problema.
Las técnicas
quirúrgicas actuales permiten tratar la escoliosis modificando
la parte de la columna alterada con una fijación lo más
corta posible para no quitarle movilidad. De esta forma, se endereza
la zona desviada y se evita que siga deformándose.
¿Esta
fijación no deja a la persona inhabilitada para realizar
deportes u otras actividades?
- La gran mayoría de los pacientes operados pueden practicar
casi todos los deportes, salvo algunos más extremos como
paracaidismo y saltos ornamentales de plataformas de 10 metros.