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importa si es blanca, negra, amarilla, morena o rojiza. Sea cual
fuere el color de la piel, una persona puede perder la pigmentación
como consecuencia de una enfermedad llamada vitiligo.
El dermatólogo
de Clínica Alemana de Santiago Raúl Cabrera explica
que esta patología hace que la piel pierda su coloración,
en la mayoría de los casos por motivos desconocidos y en
menor medida por razones específicas, como las causas genéticas.
Precisa que
esta afección también se origina por factores psicogénicos
o crisis biográficas traumáticas. En esta situación
puede aparecer unas pocas semanas luego de producido el evento
o, incluso, un año después.
El
doctor destaca que este mal también se asocia a patologías
del sistema nervioso. Sin embargo, se ha demostrado que “probablemente
las enfermedades tiroideas autoinmunes son las únicas afecciones
relacionadas con el vitiligo”, aclara.
Además,
en menor medida puede aparecer en zonas de roce continuo o en
áreas donde se lleva un peso mayor, como los hombros que
suelen cargar el bolso o la mochila.
¿Cuáles
son los tratamientos? El dermatólogo es
claro al precisar que todos los vitiligos son tratables. Explica
que en los casos en que esta afección es extensa y cubre
grandes áreas del cuerpo el procedimiento indicado es la
fototerapia.
Esta técnica
se realiza con una máquina que emite luz ultra violeta
UVA y que está regulada por una cierta cantidad de energía
-que se mide en joules- emitida sobre el área del cuerpo
afectada por la enfermedad.
El especialista
destaca que una hora y media antes del procedimiento el paciente
debe tomar tabletas de psoraleno para ser sensible a la emisión
de energía. La fototerapia se realiza en un principio una
vez a la semana y luego se van extendiendo las sesiones, que duran
sólo unos pocos minutos.
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Antes |
Después |
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El tiempo
del tratamiento es variable y, dependiendo de la extensión
de la enfermedad, puede durar desde seis meses hasta un año
y medio. Sin embargo, una vez finalizado el proceso el paciente
debe someterse en forma regular -pero espaciada- a exposiciones
de fototerapia para su mantención, las que van distanciándose
cada vez más hasta que es dado de alta.
No obstante,
advierte que “entre el 5 y el 10% tienen recaídas,
las que suceden en su mayoría porque no se han seguido
las líneas de mantención”, dice y agrega que
a pesar de ello una persona nunca se va a decolorar de un día
para otro. “Se puede empezar a despigmentar una zona pero
esto se soluciona rápidamente”, asegura.
Cuando los
vitiligos son muy localizados, pequeños y se encuentran
en una etapa inicial se utiliza otro procedimiento. Se trata de
corticoides tópicos (crema), que tienen un efecto antiinflamatorio
y que disminuyen la agresión inmunitaria localizada.
El doctor
resalta que el mayor problema de este tratamiento es que los pacientes
no lo aplican de forma correcta y lo hacen de manera inconstante,
lo que puede terminar en un fracaso.