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6 de mayo 2004

 
VITILIGO:CUANDO LA PIEL PIERDE SU COLOR
 

o importa si es blanca, negra, amarilla, morena o rojiza. Sea cual fuere el color de la piel, una persona puede perder la pigmentación como consecuencia de una enfermedad llamada vitiligo.

El dermatólogo de Clínica Alemana de Santiago Raúl Cabrera explica que esta patología hace que la piel pierda su coloración, en la mayoría de los casos por motivos desconocidos y en menor medida por razones específicas, como las causas genéticas.

Precisa que esta afección también se origina por factores psicogénicos o crisis biográficas traumáticas. En esta situación puede aparecer unas pocas semanas luego de producido el evento o, incluso, un año después.

El doctor destaca que este mal también se asocia a patologías del sistema nervioso. Sin embargo, se ha demostrado que “probablemente las enfermedades tiroideas autoinmunes son las únicas afecciones relacionadas con el vitiligo”, aclara.

Además, en menor medida puede aparecer en zonas de roce continuo o en áreas donde se lleva un peso mayor, como los hombros que suelen cargar el bolso o la mochila.

¿Cuáles son los tratamientos? El dermatólogo es claro al precisar que todos los vitiligos son tratables. Explica que en los casos en que esta afección es extensa y cubre grandes áreas del cuerpo el procedimiento indicado es la fototerapia.

Esta técnica se realiza con una máquina que emite luz ultra violeta UVA y que está regulada por una cierta cantidad de energía -que se mide en joules- emitida sobre el área del cuerpo afectada por la enfermedad.

El especialista destaca que una hora y media antes del procedimiento el paciente debe tomar tabletas de psoraleno para ser sensible a la emisión de energía. La fototerapia se realiza en un principio una vez a la semana y luego se van extendiendo las sesiones, que duran sólo unos pocos minutos.

 
Antes
Después
     

El tiempo del tratamiento es variable y, dependiendo de la extensión de la enfermedad, puede durar desde seis meses hasta un año y medio. Sin embargo, una vez finalizado el proceso el paciente debe someterse en forma regular -pero espaciada- a exposiciones de fototerapia para su mantención, las que van distanciándose cada vez más hasta que es dado de alta.

No obstante, advierte que “entre el 5 y el 10% tienen recaídas, las que suceden en su mayoría porque no se han seguido las líneas de mantención”, dice y agrega que a pesar de ello una persona nunca se va a decolorar de un día para otro. “Se puede empezar a despigmentar una zona pero esto se soluciona rápidamente”, asegura.

Cuando los vitiligos son muy localizados, pequeños y se encuentran en una etapa inicial se utiliza otro procedimiento. Se trata de corticoides tópicos (crema), que tienen un efecto antiinflamatorio y que disminuyen la agresión inmunitaria localizada.

El doctor resalta que el mayor problema de este tratamiento es que los pacientes no lo aplican de forma correcta y lo hacen de manera inconstante, lo que puede terminar en un fracaso.

 
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