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20 de mayo 2004

 
Depresión post parto:
CUANDO TENER UN HIJO SE TRANSFORMA EN UNA ENFERMEDAD
 

todas las mamás les gustaría disfrutar del nacimiento de un nuevo hijo. Sin embargo, una de cada diez mujeres no lo podrá hacer ya que tendrá depresión post parto.

La psicóloga de Clínica Alemana de Santiago Ximena Rubio explica que esta condición se caracteriza por un sentimiento de culpa y tristeza, falta de motivación, irritabilidad, llanto, labilidad emocional (cambios rápidos del ánimo), desasosiego interior, angustia y sentimientos de incapacidad para cuidar al recién nacido, todos aspectos que requieren de un tratamiento.

Añade que esta enfermedad tiene distintos grados. Lo más frecuente es el baby blues, denominación que indica la presencia de estos síntomas inmediatamente ocurrido el parto, los que luego de dos semanas tienden a desaparecer.

Sin embargo, la especialista aclara que la depresión post parto puede surgir tres días después de nacida la guagua o, incluso, meses más tarde. Precisa que, además de las manifestaciones anteriores, la madre presenta insomnio o hipersomnia, trastornos del apetito y dificultades para atender a su hijo y a ella misma. En casos más graves, la mujer pierde el vigor y se ve incapacitada de cuidar a su bebé.

La psicóloga señala que aún no están muy claras las causas de esta enfermedad. No obstante, dice que se ha correlacionado a los cambios hormonales propios del embarazo y puerperio, aparte de las causas endocrinológicas de los trastornos afectivos en general.

Agrega que también podría predisponer a esta patología el hecho de que la mujer haya presentado una depresión antes de tener a su hijo o si sufrió de una depresión post parto anteriormente. También se puede generar una depresión reactiva producto de eventos vitales estresantes, como por ejemplo, que ella esté sola, sin familia y esposo.

¿Cuáles son los tratamientos? La especialista señala que existen diversos procedimientos que ayudan a disminuir los efectos de este mal. La primera línea de acción es con psicofármacos por lo que se debe consultar a un psiquiatra.

"Lo ideal es complementarlo con una psicoterapia que esté orientada no sólo a los aspectos personales, sino que también a la enseñanza de cómo criar al hijo y a aclarar las preguntas de las nuevas mamás. Son cuestionamientos simples pero que cargan de ansiedad. Muchas veces la labor educativa baja estos niveles", explica la psicóloga.

También favorece el contar con una buena red de apoyo para cuidar a madre e hijo. Asimismo, es importante que las mamás se den el tiempo y duerman las horas que necesiten, para poder descansar tras cuidar al bebé.

Se recomienda una alimentación saludable y que se practique alguna actividad extraprogramática para que el cuidado del niño no sea la única preocupación. Aquí es fundamental que el marido colabore.

No obstante, hay madres que a pesar de contar con una red de apoyo, debido a su personalidad introvertida se sobreexigen y asumen más responsabilidades de las que pueden sobrellevar. En ellas "empieza a aparecer una serie de sentimientos encontrados, ya que no sienten la felicidad que deberían y esta contradicción las llena de culpa".

 
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