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01 de junio 2004

 
15% DE LOS HOMBRES PRESENTA VARICOCELE
 

aminar en dos pies no ha sido del todo beneficioso para el hombre, ya que desde que se transformó en bípedo y se alejó de sus antepasados animales, apareció el problema del varicocele.

“Cuando la enfermedad se ha diseminado en el testículo, éste se retrae quedando más pequeño que su compañero”. Así se describía esta patología en la antigua Grecia.

Esta otrora explicación no dista mucho de lo que se entiende en la actualidad por el varicocele, ya que se define como una dilatación de las venas espermáticas (várices) a nivel escrotal, que puede producir alteraciones en la función gonadal como en el tamaño testicular.

Extrañamente, esta hinchazón se manifiesta de preferencia en el testículo izquierdo, por razones anatómicas.

Según el urólogo de Clínica Alemana de Santiago Gustavo Larach, esta alteración del flujo sanguíneo provocaría “hipertermia (aumento de la temperatura), hipoxia testicular (menor oxigenación del testículo), reflujo de sustancias tóxicas desde el riñón y/o disfunción hormonal, lo que genera un deterioro en la calidad de los espermios, ya sea en su número, movilidad y/o incluso en su forma”.

Lo grave de la situación es que cualquiera de estas tres causas puede provocar infertilidad y, por tanto, problemas de concepción. De hecho, se estima que el 15% de la población presenta esta anomalía y que más del 50% de los hombres infértiles tiene varicocele.

Pero no hay de qué alarmarse, ya que el varicocele no es sinónimo de operación y sólo en la minoría de los casos es necesario una intervención quirúrgica, la cual es sencilla y requiere sólo de entre 12 y 24 horas de hospitalización, como explica el doctor Larach. Ésta consiste “en ligar la vena espermática, vía inguinal o inguinal alta, para impedir el reflujo, obligando al drenaje venoso testicular a ir por territorios colaterales”, dice el especialista.

La decisión de operar se basa en el nivel de alteración de los espermios, el tamaño testicular o la severidad del varicocele. Este último criterio, se aplica especialmente en pacientes muy jóvenes.

Habitualmente esta patología se manifiesta a partir de la adolescencia, aunque con mayor frecuencia se da en jóvenes de entre 15 y 25 años.

Rara vez el varicocele se presenta con dolor o con sensación de peso en la zona testicular, por lo que su presencia se puede evidenciar en dos instancias: cuando el paciente nota un aumento de su volumen escrotal o mediante un examen urólogico de rutina.

No se puede prevenir, ya que inciden factores genéticos en su desarrollo. Por eso el doctor señala que es necesario desmitificar lo que rodea a esta enfermedad, como por ejemplo que la ropa tiene incidencia, ya que usar prendas muy ceñidas o sueltas al cuerpo no tiene ninguna relevancia.

Lo que sí se puede hacer es practicar palpación en la zona testicular, como forma de detección temprana.

 
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