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24 de junio 2004

 
PERITONITIS: LA CLAVE ES CONSULTAR A TIEMPO
 

iente un extraño dolor en el abdomen, pero no le da demasiada importancia. Sin embargo, en poco tiempo éste se intensifica y aparece distensión abdominal, náuseas, vómitos y fiebre. Entonces se ve obligado a acudir a un servicio médico, donde le diagnostican abdomen agudo y lo internan para ser intervenido de urgencia.

Éste es el perfil típico de una persona con peritonitis, patología que consiste en la infección e inflamación del peritoneo, la membrana que recubre la pared del abdomen y envuelve sus órganos.

La más común es la peritonitis aguda secundaria, que se produce generalmente por la diseminación de una infección desde los órganos del sistema digestivo o ginecológicos al resto de la cavidad abdominal.

 

APENDICITIS AGUDA
Es la inflamación repentina del apéndice, un tubo pequeño y estrecho que se origina en el intestino grueso. Se presenta principalmente entre la segunda y tercera década de vida.

El principal síntoma es un dolor abdominal, que suele comenzar en la mitad superior del abdomen (epigastrio) para luego convertirse en un dolor agudo localizado al lado derecho. Esta manifestación también puede acompañarse de falta de apetito, náuseas, vómitos y, en una etapa más avanzada, fiebre.

DIVERTICULITIS AGUDA
Es la inflamación de la mucosa diverticular del colon, que puede provocar diferentes complicaciones.
Tiene una mayor incidencia en pacientes mayores de 50 años y se manifiesta con dolor, fiebre y sensibilidad en la zona abdominal (fosa ilíaca izquierda).

 

El doctor Eduardo Villalón, cirujano de abdomen y aparato digestivo de Clínica Alemana, explica que “el tiempo necesario para que una infección localizada comprometa toda la cavidad abdominal es variable, ya que depende de la causa. Por eso es tan importante que la persona consulte apenas sienta los primeros síntomas porque entre más tiempo pasa, el pronóstico empeora”.

En niños y jóvenes la causa más frecuente de peritonitis es la apendicitis aguda, sin embargo, en personas mayores también puede ser gatillada por otros problemas, como diverticulitis aguda, una perforación de colon o una úlcera duodenal o gástrica perforada. Por lo tanto, prestar atención a los síntomas de estas enfermedades y tratarlas a tiempo es la principal forma de prevenirla. (ver recuadro)

El diagnóstico es básicamente clínico, aunque actualmente suele complementarse con imágenes como tomografía axial computada o ecotomografía, más algunos exámenes de laboratorio con el fin de buscar parámetros de infección o inflamación.

Si se confirma el diagnóstico de peritonitis, el paciente debe ser tratado inmediatamente. “El 99% de los casos tiene tratamiento quirúrgico, porque la superficie de la infección es tan extensa que rápidamente contamina la sangre desencadenando un proceso inflamatorio sistémico y el enfermo puede caer en shock. Cuando esto sucede la persona puede morir en poco tiempo”, sostiene el especialista.

La cirugía busca eliminar el foco de infección a través de una laparotomía exploradora, que consiste en abrir el abdomen para observar el área comprometida. Esto también se puede hacer a través de laparoscopía, un método que se realiza introduciendo una diminuta cámara para ver el interior de la cavidad abdominal, mientras por otras punciones de aproximadamente un centímetro se introducen los instrumentos para efectuar la intervención quirúrgica.

Luego, se asea el abdomen con suero y agua, y se reseca la zona infectada. “El procedimiento es complejo y riesgoso, porque generalmente cuando se opera a estos pacientes ya están iniciando una inflamación sistémica. Por lo tanto, es necesario el apoyo de diferentes unidades médicas complejas como tratamiento intensivo o intermedio para los cuidados postoperatorios”.

¿Cuál es el riesgo de muerte de un paciente con peritonitis que acude a un centro de salud?
Depende de la causa. Un paciente con una peritonitis por apendicitis, tiene un 20% de probabilidades de morir, mientras que cuando el origen es una diverticulitis, esta cifra aumenta al 50%, porque los gérmenes involucrados son mucho más peligrosos.

 
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