
iente
un extraño dolor en el abdomen, pero no le da demasiada
importancia. Sin embargo, en poco tiempo éste se intensifica
y aparece distensión abdominal, náuseas, vómitos
y fiebre. Entonces se ve obligado a acudir a un servicio médico,
donde le diagnostican abdomen agudo y lo internan para ser intervenido
de urgencia.
Éste
es el perfil típico de una persona con peritonitis, patología
que consiste en la infección e inflamación del peritoneo,
la membrana que recubre la pared del abdomen y envuelve sus órganos.
La más común es la peritonitis aguda secundaria,
que se produce generalmente por la diseminación de una
infección desde los órganos del sistema digestivo
o ginecológicos al resto de la cavidad abdominal.
El doctor
Eduardo Villalón, cirujano de abdomen y aparato digestivo
de Clínica Alemana, explica que “el tiempo necesario
para que una infección localizada comprometa toda la cavidad
abdominal es variable, ya que depende de la causa. Por eso es
tan importante que la persona consulte apenas sienta los primeros
síntomas porque entre más tiempo pasa, el pronóstico
empeora”.
En niños
y jóvenes la causa más frecuente de peritonitis
es la apendicitis aguda, sin embargo, en personas mayores también
puede ser gatillada por otros problemas, como diverticulitis aguda,
una perforación de colon o una úlcera duodenal o
gástrica perforada. Por lo tanto, prestar atención
a los síntomas de estas enfermedades y tratarlas a tiempo
es la principal forma de prevenirla. (ver recuadro)
El diagnóstico es básicamente clínico, aunque
actualmente suele complementarse con imágenes como tomografía
axial computada o ecotomografía, más algunos exámenes
de laboratorio con el fin de buscar parámetros de infección
o inflamación.
Si se confirma el diagnóstico de peritonitis, el paciente
debe ser tratado inmediatamente. “El 99% de los casos tiene
tratamiento quirúrgico, porque la superficie de la infección
es tan extensa que rápidamente contamina la sangre desencadenando
un proceso inflamatorio sistémico y el enfermo puede caer
en shock. Cuando esto sucede la persona puede morir en poco tiempo”,
sostiene el especialista.
La cirugía busca eliminar el foco de infección a
través de una laparotomía exploradora, que consiste
en abrir el abdomen para observar el área comprometida.
Esto también se puede hacer a través de laparoscopía,
un método que se realiza introduciendo una diminuta cámara
para ver el interior de la cavidad abdominal, mientras por otras
punciones de aproximadamente un centímetro se introducen
los instrumentos para efectuar la intervención quirúrgica.
Luego, se asea el abdomen con suero y agua, y se reseca la zona
infectada. “El procedimiento es complejo y riesgoso, porque
generalmente cuando se opera a estos pacientes ya están
iniciando una inflamación sistémica. Por lo tanto,
es necesario el apoyo de diferentes unidades médicas complejas
como tratamiento intensivo o intermedio para los cuidados postoperatorios”.
¿Cuál es el riesgo
de muerte de un paciente con peritonitis que acude a un centro
de salud?
Depende de
la causa. Un paciente con una peritonitis por apendicitis, tiene
un 20% de probabilidades de morir, mientras que cuando el origen
es una diverticulitis, esta cifra aumenta al 50%, porque los gérmenes
involucrados son mucho más peligrosos.