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1 de julio 2004

 
UN ROSTRO SIN MANCHAS
 

l sueño de la mayoría de las personas es tener un cutis terso y sin manchas. Sin embargo, no hay porque inquietarse, ya que hoy existen una serie de tratamientos para atenuar esas zonas disparejas del rostro.

La dermatóloga Bernardita Lorca explica que las lesiones más frecuentes son los léntigos, alteraciones muy pequeñas y de color café que aparecen en la cara y el dorso de las manos. “Se denominan léntigos solares cuando obedecen a una exposición intensa a la luz ultravioleta, lo que produce que aumente la síntesis de melanina en la piel, como una forma de protegerse de los rayos”. También existen léntigos seniles, los que aparecen en adultos mayores.

Este mal afecta más a hombres que a mujeres, sobre todo a los que trabajan o practican deportes al aire libre. Se empieza a notar recién a los 40 años, independiente del color del cutis.

Además del problema estético, la doctora aclara que los léntigos pueden ser lesiones precursoras de melanoma maligno. Por este motivo si comienzan a crecer rápidamente, están muy pigmentados, producen picazón o sangran, es importante consultar en forma precoz a un dermatólogo.

Melasmas
 

Los melasmas son otro tipo de manchas café en el rostro, ubicadas principalmente en las mejillas y, en menor medida, en la frente, nariz y mentón. Surgen sobre todo en mujeres embarazadas y en aquéllas que usan anticonceptivos orales. Estas alteraciones obedecen a la acción de estrógenos y la exposición a la luz ultravioleta. Habitualmente se originan en pieles morenas y la consulta al especialista es más bien de tipo cosmético, ya que no son peligrosas.

También aparecen al ingerir ciertos medicamentos fotosensibilizantes que hacen que el cutis esté más delicado a la radiación ultravioleta y se manche.

En tanto, las pecas o efélides aparecen principalmente por factores genéticos y por la exposición a los rayos solares. Las personas con pieles sensibles tienen una mayor cantidad de ellas en su rostro y deben cuidarse aún más.

¿Cuáles son los tratamientos?
Para atenuar las manchas de la cara lo más importante es el uso diario, incluso, en invierno, de un filtro solar sobre 15, para las personas que viven en la ciudad y trabajan en lugares cerrados. El factor debe subir a 30 cuando hay una exposición mayor al sol, ya sea en el campo, la playa o la nieve.

En las noches es necesario aplicar en el rostro sustancias despigmentantes, en crema, loción o gel, según el tipo de piel. “El ácido glicólico, el ácido láctico y el ácido tricloroacético, son despigmentantes que actúan produciendo una exfoliación en el cutis. Asimismo, los de la familia del ácido kojico, del arbutin y de la hidroquinona actúan frenando la síntesis de melanina por parte del melanocito”, dice la especialista.

Léntigos
 

Añade que la tendencia actual es combinar diversos elementos y formularlos en distintas concentraciones, ya que no todas las pieles tienen las mismas características ni se obtienen los mismos resultados. En general, son tratamientos que duran más de un año y, una vez finalizados, se requiere mantención para que las manchas no reaparezcan.

Este procedimiento se puede complementar con sesiones de peeling químico, cada tres o cuatro semanas, o con láser Medlite, donde luego de transcurridos dos meses de la primera sesión se decide si es necesario hacer una segunda.

Además de lo anterior, para atenuar los efectos de los melasmas, es recomendable que las mujeres afectadas cambien el método anticonceptivo. Asimismo, aquéllas que están embarazadas tienen que acentuar la protección solar y tener especial atención a la hora de utilizar sustancias despigmentantes ya que algunas pueden ser nocivas para el feto, como los ácidos retinoicos.

¿Por qué deben realizarse estos procedimientos en invierno? Para evitar que se produzca algún tipo de irritación de la piel, como una hiperpigmentación post inflamatoria, producto del contacto de la zona irritada con el sol. Es importante destacar que el procedimiento va a depender del tipo o de la cantidad de manchas que tenga la persona y de si son superficiales o profundas.

 
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