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1 de septiembre 2004

 
Hipertensión de Delantal Blanco:
LA ANGUSTIA DE VER AL DOCTOR
 

lzas de presión acompañadas de taquicardias, sudoración, miedo y estrés, son algunos de los síntomas que padecen las personas que sufren de una hiperrespuesta a la presencia de un médico.

El nefrólogo de Clínica Alemana Emilio Roessler explica que “existen individuos que pese a estar sanos, cuando ven al doctor se angustian y producen un exceso de adrenalina y con ello se estimula en forma exagerada el sistema nervioso simpático, lo que determina un alza de la presión arterial”.

A estos sujetos, que lejos de los especialistas muestran un perfecto estado, se los denomina “hipertensos de delantal blanco”.

El doctor Roessler precisa que en Alemania se realizó un seguimiento de dos años a pacientes que presentaban esta alteración. Lo que más llamó la atención de esta investigación es que el 50% de esas personas con el tiempo se transformaban en “hipertensas de verdad”, lo que refleja que este estado muchas veces es de pre hipertensión.

Uno de los mayores riesgos de esta condición es que si el médico no está advertido puede catalogar falsamente de hipertensos a personas que están sanas, pero sufren de esta hiperrespuesta. Y a la vez, si los pacientes tienen esta patología, ella puede ser observada como más severa de lo que realmente es. El problema que esto conlleva es que el tratamiento indicado para cada caso es totalmente distinto.

La clave está en el diagnóstico
Ahora bien, si el doctor sospecha que el individuo presenta esta alteración le indicará que se practique un holter de presión. Esta máquina mide la conducta de la presión durante un día completo, recabando información cada quince minutos. Luego, los resultados deben llevarse donde el especialista, quien evaluará sus implicancias.

El nefrólogo Emilio Roessler advierte que al 30% de las personas hipertensas les sube aún más la presión al estar en la consulta del doctor, diferencia que se logra advertir gracias a la comparación entre la medición realizada ante la presencia del médico versus la que arrojó el holter.

En cambio quienes sólo padecen un estado de hiperreactividad no presentan resultados anómalos en las mediciones obtenidas en su casa y solamente arrojan datos críticos cuando están en la consulta del doctor.

El análisis de la variación de la presión también la puede efectuar en forma periódica una enfermera en el hogar o a través de un equipo que esté bien calibrado, el que debe cumplir con la característica de no colocarse en la muñeca o el dedo, sino que en el brazo.

Si el individuo presenta este estado de hiperrespuesta es aconsejable “vigilarla, ya que la mitad de ellos van a ser hipertensos con el correr de los años”, dice el especialista.

Las normas internacionales establecen que se debe controlar la presión una vez al año en la población mayor de 18 años. Sin embargo, cuando hay sospechas de que esta condición está presente, se debe evaluar cada 4 o 6 meses.

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