
lzas de presión acompañadas de taquicardias, sudoración,
miedo y estrés, son algunos de los síntomas que
padecen las personas que sufren de una hiperrespuesta a la presencia
de un médico.
El nefrólogo
de Clínica Alemana Emilio Roessler explica que “existen
individuos que pese a estar sanos, cuando ven al doctor se angustian
y producen un exceso de adrenalina y con ello se estimula en forma
exagerada el sistema nervioso simpático, lo que determina
un alza de la presión arterial”.
A estos sujetos,
que lejos de los especialistas muestran un perfecto estado, se
los denomina “hipertensos de delantal blanco”.
El doctor
Roessler precisa que en Alemania se realizó un seguimiento
de dos años a pacientes que presentaban esta alteración.
Lo que más llamó la atención de esta investigación
es que el 50% de esas personas con el tiempo se transformaban
en “hipertensas de verdad”, lo que refleja que este
estado muchas veces es de pre hipertensión.
Uno de los
mayores riesgos de esta condición es que si el médico
no está advertido puede catalogar falsamente de hipertensos
a personas que están sanas, pero sufren de esta hiperrespuesta.
Y a la vez, si los pacientes tienen esta patología, ella
puede ser observada como más severa de lo que realmente
es. El problema que esto conlleva es que el tratamiento indicado
para cada caso es totalmente distinto.
La
clave está en el diagnóstico
Ahora
bien, si el doctor sospecha que el individuo presenta esta alteración
le indicará que se practique un holter de presión.
Esta máquina mide la conducta de la presión durante
un día completo, recabando información cada quince
minutos. Luego, los resultados deben llevarse donde el especialista,
quien evaluará sus implicancias.
El nefrólogo
Emilio Roessler advierte que al 30% de las personas hipertensas
les sube aún más la presión al estar en la
consulta del doctor, diferencia que se logra advertir gracias
a la comparación entre la medición realizada ante
la presencia del médico versus la que arrojó el
holter.
En cambio
quienes sólo padecen un estado de hiperreactividad no presentan
resultados anómalos en las mediciones obtenidas en su casa
y solamente arrojan datos críticos cuando están
en la consulta del doctor.
El análisis
de la variación de la presión también la
puede efectuar en forma periódica una enfermera en el hogar
o a través de un equipo que esté bien calibrado,
el que debe cumplir con la característica de no colocarse
en la muñeca o el dedo, sino que en el brazo.
Si el individuo
presenta este estado de hiperrespuesta es aconsejable “vigilarla,
ya que la mitad de ellos van a ser hipertensos con el correr de
los años”, dice el especialista.
Las normas
internacionales establecen que se debe controlar la presión
una vez al año en la población mayor de 18 años.
Sin embargo, cuando hay sospechas de que esta condición
está presente, se debe evaluar cada 4 o 6 meses.
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