
imena Soto pololea, estudia trabajo social y hace una vida completamente
normal para una joven de 22 años. Pero no siempre fue así,
en 1996 un accidente automovilístico le produjo un Traumatismo
Encéfalo Craneano (TEC) cerrado severo y la dejó
sin movilidad del lado derecho y sin poder caminar ni hablar por
mucho tiempo.
Ella era la
copiloto cuando ocurrió el choque y fue la más perjudicada
de los cuatro jóvenes que iban en el auto. “Yo tenía
14 años y era excelente alumna en el colegio. Con el accidente
todo cambió, perdí todo eso”, cuenta.
Luego
de 22 días inconsciente, inició un proceso de rehabilitación
en Clínica Alemana de Santiago. Durante dos años
estuvo en tratamiento con fonoaudiólogas, kinesiólogas
y psicólogas, quienes se encargaron de volver a enseñarle
todo lo que había olvidado.
“Ahora
llevo una vida normal aunque siempre hay ciertas cosas que me
cuestan más que al resto. Sin embargo, estoy bien y muy
agradecida de todos los que me ayudaron a rehabilitarme. Hoy pienso
que mi accidente fue una prueba de vida y es ya una etapa superada”.
Como ella,
son muchos los jóvenes que producto de un accidente automovilístico,
sufren lesiones cerebrales que los dejan con secuelas motoras,
de lenguaje y cognitivas, producto de lesiones directas en el
cerebro, como hemorragias, contusiones y laceraciones.
El doctor
Arnold Hoppe, jefe de Neurología de Clínica Alemana,
explica que después de un tiempo también se pueden
presentar lesiones secundarias debido a complicaciones, como edema
cerebral y un aumento de presión al interior del cráneo,
que al ser una caja rígida no se puede expandir, lo cual
produce alteraciones en el aporte sanguíneo y oxigenación
que necesitan las neuronas.
Muchas
de las personas que sufren un trauma como éste tienen la
suerte de rehabilitarse y salir adelante como Ximena, sin embargo,
hay otros que deben cargar con muchas de estas secuelas para toda
la vida.
Para
recuperar las facultades perdidas los pacientes deben someterse
a neurorehabilitación, un proceso que comienza cuando están
en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y que incorpora a todo
el grupo familiar. “Este proceso es aún más
efectivo en personas jóvenes, ya que cuentan con una mayor
plasticidad neuronal, lo cual permite mejores posibilidades de
recuperación”, explica el especialista.
¿Qué
pasa cuando no hay neurorehabilitación? “Sin este
proceso existe un alto riesgo de que la recuperación espontánea
ocurra sobre patrones viciosos, como por ejemplo, posturas incorrectas,
rigidez en algunas partes del cuerpo y formas ineficientes de
comunicación, entre otros. Por lo tanto, la rehabilitación
es como poner guías para que un árbol pueda crecer
adecuadamente”, explica el doctor Hoppe.
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OTROS TESTIMONIOS:
Estos son algunos testimonios de pacientes rehabilitados
y otros que aún están viviendo este
proceso. Ellos asistieron a un encuentro organizado
en septiembre por el equipo de neurorehabilitación
de Clínica Alemana, con el fin de compartir
experiencias y celebrar los logros que día
a día van alcanzando.
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SEBASTIÁN
CANTO
En enero de 2003 Sebastián fue víctima
de un atropello que le provocó un tec abierto
y que lo tuvo tres semanas en coma y dos meses y medio
hospitalizado.
Actualmente está en rehabilitación en
Clínica Alemana y en la Teletón. “Este
ha sido un proceso muy difícil para mí,
pero ahora estoy mejor, me siento con más ánimo
y ya puedo caminar con bastón y comunicarme”,
cuenta este joven de 22 años que pretende entrar
a estudiar turismo. |

Marcela
y su Hija |
MARCELA
FERMANDOIS
Una experiencia similar a la que tuvo Ximena, está
viviendo hoy Marcela, 26 años, quien también
tuvo un accidente de tránsito hace apenas dos
meses. Ella iba manejando y con el choque sufrió
un TEC cerrado que la dejó con lesiones cerebrales.
Tuvo que congelar quinto año de Medicina Veterinaria
y hoy con mucha dificultad está aprendiendo a
hablar y a caminar nuevamente. “Cada día
estoy mejor. me pongo metas y las voy cumpliendo de
a poco”, sostiene. |
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FELIPE
PINO
Luego de que el auto en el que viajaba se estrellara
contra un camión, Felipe, de 26 años,
debió abandonar sus estudios de Ingeniería
Civil e iniciar un duro proceso de rehabilitación,
que se extendió por alrededor de un año.
Ahora él se siente recuperado y estudia Administración
de Empresas. |
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