hora
que comenzó el verano, una buena opción para aprovechar
el tiempo libre es abrir un espacio para reflexionar y evaluar
cómo fue el año que pasó y, así,
establecer nuevos propósitos.
La psicóloga
de Clínica Alemana de Santiago Loreto Focacci explica
que es importante analizar cuáles han sido las fortalezas
y debilidades personales en el pasado. "Todos los individuos
han realizado acciones que han sido positivas en su vida cotidiana
y que han merecido reconocimiento. Es bueno revisarlas para tomar
esas experiencias como base y crear un nuevo proyecto que tenga
que ver con los valores que la persona quiere aportar, que le
hacen sentido y resuenan en su interior".
Asimismo,
esta instancia es útil para evaluar cómo se enfrentaron
durante el año las situaciones conflictivas, en qué aspectos
se pudo salir adelante y en cuáles se quedó entrampado.
Además, es aconsejable analizar si se hicieron correctamente
las cosas, ya que esto sirve de experiencia y forma parte de
la autoestima personal.
De esta forma,
se abre la oportunidad de "poner creatividad y alegría
en la vida, y escoger lo que realmente nos hace feliz. Es un
buen momento para tomar nuevas decisiones y concretizar cosas
que se quieren vivir", dice la psicóloga.
La escritura es fundamental
¿Cómo crear una instancia adecuada? Es recomendable escribir en
una libreta los propósitos que se quieren conseguir. Este cuaderno debe
ser individual y no importa la edad que se tenga, el ejercicio de escribir las
reflexiones es muy positivo.
"Siempre
recomiendo redactar todo en una hoja y luego ir separando los
sueños de las metas, ya que éstas últimas
son más concretas y dependen del propio esfuerzo",
destaca Loreto Focacci.
Escribir estos
objetivos en un papel -y no sólo pensarlos- permite encausar
los esfuerzos y expectativas para que se cumplan. Además,
abre un espacio de motivación diferente.
Este proceso
establece un puente de comunicación con uno mismo, pero
también hace que las personas estén más
abiertas a hablar sobre estos temas con los demás, ya
que tienen más claridad de lo que desean.
"Hoy vivimos
en un mundo muy acelerado, en el que nos damos poco espacio para
pensar y meditar acerca de lo queremos hacer, y tendemos a centrar
más la mirada en la preocupación de lo que no estamos
logrando, en vez de ocuparnos de lo que verdaderamente podemos
realizar. Por este motivo, la reflexión es necesaria,
ya que permite un reconocimiento de quién soy y de lo
que realmente quiero hacer".