¿Ha
tenido que dar un codazo a su pareja para poder conciliar el sueño?
Está claro que más allá de la anécdota
el problema del ronquido ocasiona dificultades en la convivencia
de la pareja y en el ámbito social, además de ser
un trastorno para la salud. La creciente consulta médica
por este problema da cuenta de esta situación.
El
doctor Emilio Godoy, otorrinolaringólogo de Clínica
Alemana de Temuco y miembro de la American Academy of Otolaryngology-Head
and neck Surgery y de la Sociedad Chilena de Otorrinolaringología
señala que la roncopatía debe ser considerada como
una enfermedad y no como un suceso normal en la vida de las personas.
El especialista
señala que el ronquido se produce cuando el aire encuentra
una obstrucción al pasar por detrás de la boca y
la nariz, “en le lugar donde la lengua y la parte superior
de la garganta (faringe) se encuentra con el paladar blando y
la úvula (campanilla). Cuando estas estructuras chocan
entre sí y vibran durante la respiración, producen
el ronquido.
La importancia
patológica varía desde el ronquido
simple hasta el Síndrome de Apnea Obstructiva de Sueño
(SAOS), lo cual es evaluado por el médico.
SAOS
El doctor Godoy explica que una persona con el SAOS intenta respirar
sin éxito a través de la nariz o la boca durante
el sueño. "En términos sencillos esta falta
de aire dura algunos segundos, en los cuales pareciera que el
paciente no va a volver respirar".
Esta falta reiterada de oxígeno durante la noche, impide
que se entre en determinadas fases del sueño profundo,
etapas necesarias para un descanso reparador. Los niveles reducidos
de oxígeno en la sangre durante el sueño causan
o contribuyen a una hipertensión arterial y arritmias,
alterando además la calidad del sueño.
El especialista
es enfático en señalar que un mal descanso desencadena
la somnolencia diurna del roncador y su tendencia a quedarse dormida
frente a determinadas actividades. La somnolencia diurna y la
fatiga causada por el SAOS traen severas consecuencias
en lo laboral y trastornos en actividades de rutina, como por
ejemplo el conducir un automóvil.
Algunos
de los síntomas asociados a este síndrome son somnolencia
diurna, dolores de cabeza matinales, dificultades para concentrarse
en tareas rutinarias, irritabilidad, cambios de carácter
y trastornos en la vida sexual.
El doctor
Godoy indica que estos trastornos son los que motivan la consulta.
"Afortunadamente el tratamiento basado en una intervención
quirúrgica permite dar solución rápida y
efectiva a los pacientes, quienes perciben una importante mejoría
en su calidad de vida".