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Cálida Atención

 
 

Febrero 2006

 
Apnea del sueño
Más allá de los ronquidos
 

¿Ha tenido que dar un codazo a su pareja para poder conciliar el sueño? Está claro que más allá de la anécdota el problema del ronquido ocasiona dificultades en la convivencia de la pareja y en el ámbito social, además de ser un trastorno para la salud. La creciente consulta médica por este problema da cuenta de esta situación.

El doctor Emilio Godoy, otorrinolaringólogo de Clínica Alemana de Temuco y miembro de la American Academy of Otolaryngology-Head and neck Surgery y de la Sociedad Chilena de Otorrinolaringología señala que la roncopatía debe ser considerada como una enfermedad y no como un suceso normal en la vida de las personas.

El especialista señala que el ronquido se produce cuando el aire encuentra una obstrucción al pasar por detrás de la boca y la nariz, “en le lugar donde la lengua y la parte superior de la garganta (faringe) se encuentra con el paladar blando y la úvula (campanilla). Cuando estas estructuras chocan entre sí y vibran durante la respiración, producen el ronquido.

La importancia patológica varía desde el ronquido simple hasta el Síndrome de Apnea Obstructiva de Sueño (SAOS), lo cual es evaluado por el médico.

SAOS
El doctor Godoy explica que una persona con el SAOS intenta respirar sin éxito a través de la nariz o la boca durante el sueño. "En términos sencillos esta falta de aire dura algunos segundos, en los cuales pareciera que el paciente no va a volver respirar".

Esta falta reiterada de oxígeno durante la noche, impide que se entre en determinadas fases del sueño profundo, etapas necesarias para un descanso reparador. Los niveles reducidos de oxígeno en la sangre durante el sueño causan o contribuyen a una hipertensión arterial y arritmias, alterando además la calidad del sueño.

El especialista es enfático en señalar que un mal descanso desencadena la somnolencia diurna del roncador y su tendencia a quedarse dormida frente a determinadas actividades. La somnolencia diurna y la fatiga causada por el SAOS traen severas consecuencias en lo laboral y trastornos en actividades de rutina, como por ejemplo el conducir un automóvil.

Algunos de los síntomas asociados a este síndrome son somnolencia diurna, dolores de cabeza matinales, dificultades para concentrarse en tareas rutinarias, irritabilidad, cambios de carácter y trastornos en la vida sexual.

El doctor Godoy indica que estos trastornos son los que motivan la consulta. "Afortunadamente el tratamiento basado en una intervención quirúrgica permite dar solución rápida y efectiva a los pacientes, quienes perciben una importante mejoría en su calidad de vida".

 
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