Tanto caries como la enfermedad periodontal se previenen mejorando el estilo de vida y estableciendo hábitos de salud oral.
MANTENGA UNA DIETA SANA

Ingiera comidas variadas, escogiendo entre los diferentes grupos de alimentos.
Prefiera alimentos como manzanas o zanahorias que al masticarlos limpian o barren los dientes, a diferencia de los que dejan residuos sobre ellos, como el pan o las galletas.
Evite "picar" entre comidas. Los alimentos ingeridos a las horas de las comidas, causan menod daños, ya que se segrega más saliva durante la comida lo que ayuda a un mejor lavado de boca.
Evite el excesivo consumo de alimentos con alto contenido de azúcar (chocolates, caramelos, mermeladas, manjar, etc) porque son los que producen más caries.
Consuma una adecuada cantidad de leche y sus derivados, los que por su contenido de calcio ayudan a mejorar la calidad de los dientes.
MANTENGA UNA HIGIENE CUIDADOSA

Cepíllese por lo menos dos veces al día con una pasta que contenga flúor.
Limpie diariamente sus dientes con hilo dental.
Instituya en su familia los buenos hábitos de salud oral. Los niños a los 12 meses ya pueden empezar a usar una gotita de pasta dental y su cepillo.
Dé usted un buen ejemplo, practique buenos hábitos de salud oral.
Establezca en su familia controles regulares con el dentista.
Examine periódicamente la boca de sus niños.
EVITE MALOS HÁBITOS COMO:
Fumar, ya que contribuye a inflamar las encías, teñir los dientes y al mal aliento.
Hacer dormir a los niños con una mamadera que contenga leche o líquidos dulces. Prefiera mamaderas con agua fresca.
Mojar el chupete de entretención, si es que lo usa, en líquidos dulces. Debe mantenerlo limpio.
Usar mamadera en niños mayores de un año. A esta edad se puede incentivar el uso de vasos o tazas.