¿Qué son los pólipos?
Son tumores benignos, de crecimiento lento, localizados en la pared del intestino grueso o recto que suelen ser asintomáticos y pueden ser precursores de cáncer de colon.
Existen distintos tipos de pólipos:
Adenomas:
Este tipo de pólipo es claramente pre maligno y puede estar presente en el 30% de la población mayor de 50 años.
Puede detectarse a través de un examen llamado hemorragias ocultas en deposiciones y/o colonoscopía.
A pesar de su alta frecuencia, menos del 1% de los adenomas se transforman en cáncer. El porcentaje aumenta a mayor tamaño del pólipo.
Hiperplásicos:
Son pequeños, no superan los 5 milímetros y rara vez se malignizan.
Inflamatorios:
Pueden producirse en caso de una inflamación crónica del intestino y no presentan riesgo
de convertirse en cáncer de colon.
Importante tener presente:
No todos los pólipos se transforman en cáncer, pero el90% de los cánceres de colon comenzaron como pólipo.
¿Qué es el Cáncer de colon y recto?
Es un tumor maligno originado de las células del intestino grueso o recto. El cáncer de colon y recto afortunadamente tarda bastante tiempo en alcanzar etapas avanzadas y en un porcentaje elevado de los casos se presentan lesiones previas benignas, conocidas como pólipos, que con el tiempo pueden malignizarse, y que son posibles de detectar a través de controles médicos periódicos.
¿Cuales son los síntomas sugerenetes de cáncer de colon y recto?
Los síntomas son:
 | | Cambios en los hábitos de evacuación: incluyendo diarrea o constipación, o cambios en la consistencia de las deposiciones
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| Deposiciones muy delgadas |
| Eliminación de gran cantidad de mucosidades por vía anal
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| Presencia de sangre fresca en las deposiciones, en más de una ocasión
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| Constipación persistente
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| Dolor abdominal constante
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| Meteorismo excesivo y permanente
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| Sensación de no lograr nunca una evacuación completa
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| Anemia por falta de fierro |
Es fundamental observar siempre las deposiciones de manera de detectar cualquier cambio,oportunamente.
Consulte a su médico si presenta por más de 2 semanas cualquiera de estos síntomas.
¿Cuáles son los factores que aumentan el riesgo de desarrollar esta enfermedad?
Los factores son:
Edad:
Es el más importante. Aproximadamente el 90% de las personas que presentan esta patología son mayores de 50 años.
Condiciones que producen inflamación intestinal:
Toda enfermedad que implique largos períodos de inflamación del colon incrementa el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer, por ejemplo: colitis ulcerosa, la enfermedad de Crohn, etc.

Historia familiar:
Existe mayor riesgo de desarrollar la enfermedad si existen antecedentes de cáncer de colon en la familia. Este riesgo aumenta proporcionalmente al número de familiares afectados. Las familias que presentan poliposis adenomatosa desarrollan cáncer de colon con gran frecuencia.
Sedentarismo:
La vida sedentaria aumenta en un 50% el riesgo de desarrollar cáncer de colon.
Alimentación:
Las dietas pobres en fibra, y las que contienen gran cantidad de grasas, especialmente saturadas, por ejemplo mantequilla, carnes rojas, aceites, aumentan el riesgo.
¿Cómo se realiza el diagnóstico temprano de esta enfermedad?
La búsqueda temprana del cáncer de colon y recto se debe realizar en toda persona mayor de 50 años y en edades más tempranas, si hay factores de riesgo, mediante alguno de estos métodos: hemorragias ocultas en deposiciones, sigmoidoscopía,enema baritado o colonoscopía total.
La tendencia mundial y de las últimas publicaciones es recomendar la colonoscopía total como el examen más adecuado para este propósito.
Colonoscopía total:
Este examen permite visualizar el colon en toda su extensión, desde el recto hasta el ciego.
Estudios de costoefectividad han mostrado que este examen reduce en un 75% la mortalidad por cáncer de colon y recto, ya que si bien es de un costo más alto en relación con otros exámenes, logra un mayor porcentaje de detección de pólipos y lesiones, y permite disminuir la frecuencia de realización de 5 a 10 años.
Se requiere de una preparación muy acabada del intestino grueso que incluye enema y/o laxantes y un régimen alimenticio previo.
Durante el procedimiento se aprovecha de realizar la extirpación inmediata de pólipos y/o se toman muestras para biopsia si se observa alguna lesión sospechosa. El examen dura entre 30 y 45 minutos.
Posterior al examen se recomienda no manejar ni realizar actividades que requieran concentración o alerta por al menos 4 horas.
Los otros exámenes usados para detectar cáncer de colon y recto son:
Hemorragias ocultas en deposiciones:
La superficie de los pólipos y/o las paredes del colon y recto afectadas por un cáncer, se vuelven frágiles y fácilmente sangran con el paso de las deposiciones.
Requiere de algunas restricciones en la dieta y medicamentos en uso y repetirse anualmente. Se obtiene una alta cantidad de falsos positivos.
Enema baritado de doble contraste:
En este examen se utiliza una radiografía para observar el colon o intestino grueso que previamente ha sido llenado con bario (medio de contraste) y aire.
Colonoscopía izquierda o fibrosigmoidoscopía flexible:
Este examen se realiza usando un sigmoidoscopio, el que se introduce a través del recto y permite visualizar solamente las paredes del recto, del colon sigmoides y descendente (ver figura).
El 70% de los pólipos o cáncer se encuentran a este nivel. No permite diagnosticar lesiones del colon transverso y derecho (más o menos 30%).
Estos chequeos permiten identificar pólipos en el colon o en el recto, potencialmente malignos, los que al extirparse evitan el desarrollo del cáncer de colon.
¿Existen medidas de prevención que se pueden realizar en la vida diaria ?
Además de realizar el control médico periódico se pueden realizar algunos cambios en el estilo de vida que colaboran a prevenir esta patología, por ejemplo:
Observar las deposiciones: Permite detectar cambios en su forma, frecuencia o cualquier característica no habitual y consultar a tiempo.
Aumentar el consumo de frutas y verduras: Estos alimentos contienen vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes que colaboran a proteger al organismo del cáncer. Se recomienda comer al menos cinco
porciones de este tipo de alimentos cada día.
Disminuir el consumo de grasas, especialmente saturadas: Se recomienda limitar el consumo especialmente de grasas de origen animal
como carnes rojas, leche entera, quesos amarillos, helados y aceites de coco y palma. El total de las grasas ingeridas no debe superar el 30% de las calorías diarias y de ellas no más del 10% debe corresponder a grasas saturadas.
Consumir calcio, y vitamina B: Pueden ayudar a prevenir el desarrollo de cáncer de colon y recto, especialmente en personas con antecedentes familiares, por lo que se recomienda consumir leche y sus derivados diariamente.
Consumir ácido fólico: Este compuesto se encuentra en los vegetales verde oscuro, como espinacas, acelgas, arvejas y es usado para fortificar algunos de los cereales habitualmente consumidos como desayuno. Se recomienda consumir diariamente 4 mg de este compuesto.
Disminuir la ingesta de alcohol: El excesivo consumo de alcohol, incrementa el riesgo de desarrollar cáncer de colon.
Realizar actividad física: El ejercicio regular aumenta la movilidad intestinal por lo tanto disminuye el tiempo de exposición del colon a sustancias potencialmente dañinas.
¿Cúal es el tratamiento del cáncer de colon y recto?
El tratamiento del cáncer de colon y recto es la cirugía, a lo que usualmente sigue quimioterapia y/o radioterapia, dependiendo de la extensión de las lesiones y de las características personales.
Habitualmente el tratamiento es multidisciplinario y en él participan gastroenterólogos, cirujanos coloproctólogos, oncólogos, radiólogos, enfermeras, etc.
Las posibilidades de éxito del tratamiento aumentan significativamente si se realiza un diagnóstico precoz por lo que el control preventivo periódico es fundamental ya que los síntomas suelen presentarse tardíamente.
La detección precoz reduce la mortalidad por esta patología hasta en un 90%. Esta es, sin duda, la prevención más eficaz.