Siente un extraño dolor en el abdomen, pero no le da demasiada importancia. Sin embargo, en poco tiempo éste se intensifica y aparece distensión abdominal, náuseas, vómitos y fiebre. Entonces se ve obligado a acudir a un servicio médico, donde le diagnostican abdomen agudo y lo internan para ser intervenido de urgencia.
Éste es el perfil típico de una persona con peritonitis, patología que consiste en la infección e inflamación del peritoneo, la membrana que recubre la pared del abdomen y envuelve sus órganos.
La más común es la peritonitis aguda secundaria, que se produce generalmente por la diseminación de una infección desde los órganos del sistema digestivo o ginecológicos al resto de la cavidad abdominal.
El doctor Eduardo Villalón, cirujano de abdomen y aparato digestivo de Clínica Alemana de Santiago, explica que "el tiempo necesario para que una infección localizada comprometa toda la cavidad abdominal es variable, ya que depende de la causa. Por eso es tan importante que la persona consulte apenas sienta los primeros síntomas porque entre más tiempo pasa, el pronóstico empeora".