Estudiar una carrera, desarrollarse profesionalmente, lograr la independencia económica y ser reconocida por su desempeño laboral, son algunas de las metas que muchas mujeres de esta época quieren cumplir antes de formar una familia, lo que las obliga a ir postergando otros ámbitos como el matrimonio y la maternidad.
En Chile, el Censo del 2002, indica que el número promedio de hijos entre las mujeres de 15 a 25 años, ha declinado en relación al censo anterior, ya que en 1992, la cifra registrada fue de 0,45 y en 2002 de 0,43.
Esta tendencia, que se da principalmente en el mundo occidental, se ha traducido en que cada vez sean más quienes tienen su primer hijo alrededor de los 40 años, lo que en muchos casos significa una mayor dificultad para lograr un embarazo y llevarlo a buen término.
Sin embargo, la medicina no se ha quedado atrás y se ha puesto a tono con los nuevos tiempos, desarrollando métodos de fertilización asistida y exámenes preventivos que permiten un mejor manejo de estos casos.
¿Por qué es más difícil embarazarse?
De acuerdo con un estudio de la Revista Science al observar la relación entre la edad de la mujer y las posibilidades de embarazo, se ve que el peak de la fertilidad está entre los 20 y 30 años, y comienza a decaer alrededor de los 40.
Según el doctor Patricio González, ginecólogo especialista en medicina reproductiva de Clínica Alemana de Santiago, cifras norteamericanas indican que la tasa de infertilidad entre 20 y 24 años es de 4%, mientras que en las mujeres mayores de 40 es sobre el 20%.