Por muy autoritario que parezca en un primer momento, los adolescentes requieren que sus padres les fijen reglas, les den un marco de acción y los guíen en el proceso de maduración personal. Por supuesto, también necesitan que se comuniquen con ellos y que demuestren un verdadero interés en su persona.
La psiquiatra de Clínica de Santiago Alemana Michele Barreau explica que los jóvenes se sienten protegidos y queridos cuando les establecen límites, ya que éstos les proporcionan un margen claro en el cual moverse, desarrollarse y auto controlarse o regularse.
Eso sí, es importante que al momento de establecer las normas éstas sean conversadas entre los padres. Y sólo una vez que se han puesto de acuerdo, entonces se discutan con los hijos, dándoles un espacio importante de participación.
"Es recomendable que se les enseñe a ser autónomos e independientes, para que ellos mismos aprendan a proponer y fijar sus propias reglas, ya que su identidad se va formando en la medida en que son capaces de cumplir lo que dicen", recalca.
La especialista destaca que no existen "recetas" y que cada familia debe proponer normas de acuerdo a sus propios valores. Claro que cuando los adolescentes están en el colegio es bueno que en las reuniones de apoderados los papás se pongan de acuerdo para fijar ciertos límites, así éstos pueden ser más fáciles de seguir, ya que se involucra a todo el curso o a parte importante de él.