Si nota que en su orina hay tintes rojos y tras una revisión de los alimentos que ingirió recientemente, se percata que no consumió nada que pueda teñirla, lo más probable es que haya sangre en su orina.
Esta coloración puede variar del rojo suave a café claro.
¿Por qué la orina puede tener sangre?
Cuando no hay síntomas que acompañen la aparición de sangre, se habla de hematuria silenciosa que es un "trastorno complicado, dado que frecuentemente se produce debido a tumores por ejemplo a la vejiga (vesicales) o renales", señala el urólogo de Clínica Alemana de Santiago, Gustavo Larach.
Los tumores vesicales son usuales en fumadores y personas que están en contacto con sustancias benzenoaromáticas, como tinturas. "Aunque basta con vivir en una urbe contaminada como la nuestra para tener mayor incidencia que la gente que vive en el campo", afirma el especialista.
La hematuria silenciosa se presenta por igual tanto en hombres como en mujeres. En los niños es más inusual, pues puede darse como síntoma de anomalías congénitas como el ureterocele.
En personas menores de 50 años, la causa más frecuente de hematuria son los cálculos, mientras que sobre esa edad son más usuales los tumores. La mayoría de éstos son de tipo superficial, se tratan por vía endoscópica y tienen buen pronóstico.
Una situación distinta ocurre cuando además del sangramiento hay otros síntomas como orinar con frecuencia, presentar ardor o tener la sensación de no haber vaciado bien la vejiga. A este cuadro se le cataloga como cistitis hemorrágica y se trata con antibióticos.