El sobrepeso no sólo es un problema estético. La obesidad es una enfermedad crónica que, de forma evidente, daña la calidad de vida de quienes la padecen. En los países más desarrollados, el porcentaje de obesos ha aumentado de manera alarmante y, por lo mismo, la medicina ha encontrado métodos para atacar esta verdadera "epidemia". Una solución eficaz es la cirugía bariátrica, una sub-especialidad de la cirugía general digestiva que se dedica a realizar procedimientos para reducir efectivamente el exceso severo de peso, imposible de controlar por otros medios.
Se entiende por obesidad al aumento de tejido adiposo producido por
abundancia de grasa en el cuerpo acompañado por un incremento en el peso. Las causas de ésta son múltiples e incluyen factores como la sobrealimentación, el sedentarismo, los malos hábitos alimenticios y además características propias de cada organismo, entre otras, la herencia genética y el comportamiento del sistema nervioso, endocrino o metabólico.
En cirugía bariátrica se usa mucho el Índice de Masa Corporal o IMC. Este índice es una relación entre la altura y el peso de la persona. Cuando supera los 25 kg/m2, hay sobrepeso. Si está por sobre los 40 kg/m2 está demostrado que el exceso de peso origina complicaciones que ponen en peligro la salud del paciente, disminuye su expectativa de vida y afecta su calidad de vida física o psicológica. Esto es lo que se considerada como obesidad mórbida. El sobrepeso extremo implica un importante peligro vital. En el caso de las personas que padecen este tipo de problemas se debe considerar la cirugía como una solución definitiva.
Alternativas quirúrgicas
La cirugía bariátrica es un arma terapéutica que utiliza procedimientos diseñados para interferir con las funciones normales de almacenamiento y absorción de nutrientes en el tubo digestivo, con el fin de controlar el exceso de tejido adiposo. Sin embargo, el doctor Luis Fonseca, cirujano gastroenterólogo y médico jefe del Departamento de Cirugía de Clínica Alemana de Temuco, señala que "este tipo de procedimientos deben ser considerada como un último recurso en el tratamiento de la obesidad, pues no son sencillos y requieren de un alto grado de educación y compromiso del paciente".