Las mayores aprensiones de la gente frente a una intervención quirúrgica son el dolor que se puede sentir, la recuperación después de la cirugía y la anestesia. Esta última es bastante desconocida para los pacientes, por lo que hay mucha desinformación y mitos al respecto.
Sin embargo, el uso de anestésicos es algo muy común y seguro en la medicina. Los anestesiólogos médicos que se dedican exclusivamente a la administración de anestesia- se asignan en conjunto con los médicos tratantes y de acuerdo a sus habilidades particulares, de manera de tener un trabajo óptimo para cada enfermo.
Generalmente el paciente tiene la posibilidad de conocer
a su anestesiólogo antes de la intervención, para que éste pueda evaluarlo y le aclare todas sus inquietudes frente a la cirugía.
En esta entrevista, el médico Juan Guillermo Urra, anestesiólogo y Jefe de la UCI de Clínica Alemana de Temuco, explica qué es verdaderamente la anestesia y cuáles son los temores más comunes de los pacientes frente a ella.
¿Por qué la anestesia requiere ser una especialidad de la medicina?
Ésta es una especialidad de la medicina porque requiere de mucho profesionalismo y recursos, y se encarga de cuatro cosas: una es la medicina perioperatoria que implica la evaluación preoperatoria, el manejo intraoperatorio del paciente y el postoperatorio inmediato.
Lo segundo es el manejo del dolor, sea o no asociado a una cirugía. Pude ser el dolor perioperatorio o el dolor crónico (sea benigno o maligno).
La tercera área de la anestesiología es el manejo de los pacientes en Cuidados Intensivos, una sub-especialidad de la cirugía, medicina interna y anestesiología.
Esas tres áreas más el estudio y manejo de la reanimación cardiovascular, son los ámbitos de acción propios de la anestesiología.
Respecto de la medicina perioperatoria, lo que hace el anestesista es evaluar al paciente, sus patologías para estimar el riesgo que tiene durante la cirugía de descompensación de sus enfermedades, de la cirugía en sí y de los efectos adversos que puedan tener ciertos anestésicos.
Durante la operación, uno como anestesista hace dos cosas fundamentales: primero, que el paciente no sienta ni se de cuenta del dolor que provoca la operación y segundo mantenerlo con sus funciones vitales normales.