Considerando que en el verano la amenaza es mayor, ya que las personas
están más expuestas a lugares donde habitan ratones silvestres, es conveniente tomar ciertas medidas de prevención y estar atentos a los primeros signos con que se manifiesta el Hanta.
El Síndrome Cardiopulmonar por virus Hanta es una enfermedad poco común, con alta mortalidad y cuyos síntomas iniciales son muy similares a los de una gripe: fiebre, mialgias (dolores musculares), a los que se suman síntomas gastrointestinales (diarrea, vómitos y dolor abdominal). Posteriormente aparece tos y dificultad respiratoria progresiva.
Estos síntomas evolucionan rápidamente y en pocas horas una persona completamente sana puede pasar a depender de un respirador para sobrevivir.
El contagio del virus Hanta es por aspiración de aire contaminado con secreciones (orina y saliva) y/o deposiciones de ratones silvestres (más conocidas como ratones de cola larga), o menos frecuentemente a través del contacto directo con éstos. Una mordedura también podría transmitir el virus.
El año pasado sólo hubo 39 casos confirmados de Hanta (cifra bastante menor a los 65 esperados), sin embargo la mortalidad fue muy alta (con un 44%), por lo que "resulta de mucha importancia reforzar la pesquisa precoz de casos sospechosos para la hospitalización oportuna y el adecuado manejo clínico", como recomienda el boletín epidemiológico de virus Hanta del ministerio de Salud, con fecha 8 de enero de 2007.