Por Josefina Acevedo Ruiz Periodista de Clínica Alemana de Temuco
Clínica Alemana de Temuco cuenta con un efectivo tratamiento para combatir los várices, una tecnología láser -DIOMET 980- que cierra la vena completa a través de la aplicación de una luz intensificada, por lo que es menos invasivo y con resultados más inmediatos.
El doctor Luis Burgos de Cea, cirujano vascular de Clínica Alemana de Temuco, explica que el 90-95% de los casos se puede resolver mediante esta técnica con la que, a diferencia del método tradicional, no se extraen completamente las venas. Este moderno procedimiento consiste introducir una fibra óptica (de vidrio) por punción en el sistema venoso, normalmente en alguna vena superficial de la pierna. A través de ésta, es posible navegar bajo control ecográfico hasta localizar la zona dañada. Una vez en el sitio afectado, se conecta el láser y éste emite una energía térmica que produce el colapso de las paredes de la vena, las cuales se fibrosan y, posteriormente, cicatrizan por efecto del calor. De esta forma, quedan selladas y desaparece el várice.
A largo plazo el resultado debería ser el mismo que con el método tradicional, con igual porcentaje de recidivas (cuando vuelve a salir un várice exactamente en la zona ya tratada, no cuando aparece en otra parte del cuerpo).
Las principales ventajas de este procedimiento es que las molestias postoperatorias son mínimas; la reintegración a las actividades normales es más rápida y, desde el punto de vista estético, los resultados son mejores, ya que se hace a través de punciones con una aguja.
La efectividad de esta cirugía es del 100%, con el riesgo de que en el seguimiento -en promedio a los 10 años- en el 3 a 5% de los casos reaparezcan.
Este procedimiento se realiza en Chile desde hace cinco años y en el mundo , aproximadamente, desde hace doce. "Durante el último tiempo se ha ido mejorando la tecnología, sobre todo en el tipo de láser que se utiliza en relación con las longitudes de ondas, para que el tratamiento sea más específico, especialmente en la parte endovascular", aclara el especialista.
"Antes, el láser se utilizaba para tratamientos a través de la piel (percutáneos), pero con los años se ha detectado que puede utilizarse para las cirugías tradicionales. Es más, probablemente el 90% de los casos de varices se solucionan así", señala.
La cirugía puede ser ambulatoria, ya que a las seis horas el paciente puede levantarse, aunque, por razones prácticas, se realiza con un día de hospitalización.
El doctor Burgos de Cea explica que los várices son más comunes en las mujeres, por lo que deben estar más alerta, sobre todo si tienen antecedentes familiares.
El tamaño, la estética y las molestias son indicios de que deben ser evaluadas por un especialista vascular con un examen clínico y una ecografía. "Los cirujanos vasculares recomendamos no realizar la cirugía hasta que la mujer haya completado sus embarazos, ya que estos son una gran prueba de esfuerzo para la aparición de várices. No tiene sentido hacerlo antes porque hay un riesgo mucho mayor de que reaparezcan", enfatiza.
Este es un procedimiento al que cualquier persona puede someterse. No tiene contraindicación en relación con patologías, géneros o edad. Los únicos pacientes con restricción son aquellos que se han sometido a tratamientos previos de várices, ya que si esa vena ya fue tratada o extirpada, es necesario evaluar cuidadosamente el caso.
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