Por Josefina Acevedo Ruiz Periodista de Clínica Alemana Temuco
A veces volver a la rutina diaria puede transformarse en un verdadero tormento. Es lo que los especialistas denominan Síndrome postvacacional, un conjunto de síntomas que se dan en respuesta a una dificultad de adaptarse a la actividad laboral después de las vacaciones.
Así lo sostiene el psicólogo, Doctor en Psicobiología, de Clínica Alemana Temuco, Jaime Silva, quien señala que la vuelta al trabajo "es una sensación exacerbada de lo que muchos experimentan los domingos en la tarde".
El especialista agrega que como cualquier síntoma se manifiesta de manera bastante heterogénea, o sea dependerá de cada persona, habiendo algunas que son, por sus características personales, más propensas que otras.
El Dr. Silva afirma que este cuadro afectaría a entre el 30 y 40% de la población y que sería más frecuente en personas menores de 45 años, entre los que también se encuentran jóvenes y niños.
Jaime Silva, psicólogo y Doctor en Psicobiología de Clínica Alemana Temuco.
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Algunas de sus manifestaciones son cambios emocionales como irritabilidad, ansiedad, angustia o pena, y/o somáticos, lo que incluye alteraciones del ciclo sueño-vigilia, dolor de cabeza o molestias gastrointestinales, entre otros síntomas.
Este síndrome tiene una duración limitada de dos semanas aproximadamente, por lo que es recomendable consultar con un experto en caso de que se extienda. "Este cuadro podría resultar en un trastorno depresivo o ansioso, ya que muchas personas frente al estrés sufren de una desregulación de sus estados emocionales", explica.
¿Por qué yo?
Una de las principales causas del Síndrome postvacacional es, según el Dr. Silva, las altas expectativas que las personas ponen en sus vacaciones, lo que está relacionado con la falta de calidad de vida que tienen durante el resto del año, por lo que terminar este periodo de descanso puede transformarse en algo difícil de sobrellevar.
Esto, sumado a que algunos lo viven como algo poco gratificante, puede facilitar la aparición de este síndrome.
Además, al tomar vacaciones muy largas, es más difícil el periodo de adaptación, ya que se modifican parte de los biorritmos de las personas, los cuales tienen, generalmente, una adaptación lenta, como por ejemplo, el ciclo sueño-vigilia, que es el que sufre más cambios durante las vacaciones.
Otra situación que ayuda a la manifestación de este síndrome es que marzo es un mes de muchos gastos y preocupaciones extras, lo que se suma al trabajo acumulado, por lo que es recomendable dejar cosas resueltas antes de salir de vacaciones para no abrumarse al retorno.
Por eso es imprescindible saber tomar vacaciones, ya que descanso no significa estar, necesariamente, en reposo. Hay que tratar de desconectarse del trabajo por medio de otras actividades interesantes. La clave es mantener un equilibrio saludable: no sólo dormir, pero tampoco pasar unas vacaciones demasiado agitadas.
A los niños también les afecta
Como a los adultos, a los escolares, adolescentes y universitarios también les afecta el retorno a la realidad, incluso puede ser más intenso, ya que sus vacaciones son más largas, lo que perturba, principalmente su ciclo sueño-vigilia.
También afecta porque para muchos la entrada a clases significa enfrentar importantes cambios, por ejemplo, niños que entran al colegio por primera vez, ingresan a uno nuevo y/o entran a la universidad.
"Los padres también pueden contribuir, ya que hay quienes aseguran que los cambios de humor en los niños tienen directa relación con la irritabilidad de sus progenitores al reinsertarse al trabajo, lo cual generaría un ambiente familiar negativo", enfatiza el Dr. Silva.
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Recomendaciones:
- No dejar trabajo acumulado antes de salir de vacaciones - No volver con una actitud demasiado "trabajólica", sino que retomar el ritmo lentamente - Saber tomar las vacaciones, ya que descanso no significa estar, necesariamente, en reposo. Hay que tratar de desconectarse realizando otras actividades y no sólo dormir, ya que es como "apagarse" - Generalmente, marzo es un mes de muchos gastos, por lo que es recomendable dejar muchas cosas resultas antes de salir de vacaciones para no abrumarse al retorno.
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